¿Sevilla ha acatado el confinamiento por el coro-navirus?

Se puede ver una Sevilla confinada en sus casas para el cumplimiento de una orden impuesta, para frenar el letal avance del coronavirus, por otro lado, se puede presenciar otra que desoye la orden decretada por las autoridades.

Desde que estalló la crisis sanitaria, se ha transmitido una urbe paralizada debido a un estado de alarma insólito. Pero también se puede ver la desobediencia en algunos de los barrios conflictivos de la capital.

Para estos últimos, el incumplimiento puede ser una cuestión de fe, como las celebraciones en la calle de los cultos de las Iglesias Evangélica en más 3 mil hogares.

Esta situación hizo que aumentara la presencia policial en estas zonas para que se cumpla la orden decretada.

Jaime Bretón Comisionado, solicita a la UME que patrulle

El Comisionado se suma a la petición de que la Unidad Militar de Emergencias (UME), patrulle las calles para que ese grupo minoritario que no ha acatado las recomendaciones de las autoridades, tome conciencia.

Bretón no titubeó en algunas de sus declaraciones realizadas a la agencia EFE, donde se refirió a la desobediencia en algunos de los barrios de la cuidad.

En las que detalla que detrás de esos cultos están innumerables escisiones de las cuatro iglesias evangelistas de Filadelfia formadas por clanes de familias fracturadas que no están acostumbrados al orden público, a la disciplina y a respetar la convivencia.

Y a pesar de que se deben acatar las normas, a esto se suman los ciudadanos sin recursos que no pueden quedarse en casa

Los agentes ordenaban a los vecinos que se encontraban fueras de sus viviendas que regresaran a ellas, entre risas y palmas se metían a sus casas, para volver a salir cuando se retiraba la Policía.

Un pabellón para los sin techos

En todas las zonas hay un grave problema de exclusión social que colisiona frontalmente con esta orden restrictiva de confinamiento.

Por un lado están los que viven al margen de la ley, como los traficantes que siguen con sus puntos de ventas abiertos o los que de verdad no tienen donde resguardarse el virus, los sin techo.

Incluso hay familias que sus hijos están tutelados todo el año, ahora estos niños están encerrados en casa sin tener prácticamente nada que llevarse a la boca, es difícil que la gente se confine en estas condiciones.

El Ayuntamiento, con la colaboración de La Caixa y la empresa de Catering, ha habilitado una parte del polideportivo de La Paz, para confinar a unos 125 indigentes que estaban pernotando en las inmediaciones del centro de salud del Polígono Sur y generaba mucha preocupación a las autoridades

¿Tardamos en reaccionar?

El virus nos llegó con la guardia baja, tardamos demasiado en reaccionar y cuando se tomaron las medidas, la curva del contagio se había disparado.

El Gobierno declaró el estado de alarma, los ciudadanos lo han acatado, con un enorme coste en su vida personal y de trabajo. Ya en el país miles de muertos por esta causa, el coste económico se sentirá más tarde, una factura muy dolorosa que tardaremos en pagar.